Ni ir por ir, ni viajar por Instagram.
Ni ir por ir, ni viajar por Instagram.
Tantos estímulos a la vez que se te escapa el bueno.
También te digo, como nos coja la guerra nuclear sin haber usado ni una sola vez la baliza V-16 geolocalizada me voy a morir muy enfadado.
Es importante que se acuerden de ti cuando lo están pasando mal, pero es más significativo aún que te recuerden cuando lo están pasando bien.
100%
- Cariño, ¿tú sigues queriéndome?
- "Sigues", dice.
Se tenía que decir y no se dijo.
Cada día más convencida de que la gente no te da lo que tiene o lo que puede darte; la gente te da lo que es.
¡A mis brazos!
Está sonando nuestra canción en la cafetería del tanatorio.
Yes.
Cuando tú vas yo vuelvo de allí pero cada vez más despacio.
No seáis chungos.
Siempre tengo la extraña sensación cuando alguien me dice “ojalá nunca tengas que pasar por esto” de que piensa exactamente lo contrario.
Esperando a que todo el mundo acabe de discutir para en cuanto se pose el polvo del campo de batalla aparecer y soltar un "¿veis como tenía razón?".
Maemía.
Se respira en el ambiente un miedo y un rechazo a lo inteligente, a lo ingenioso, a lo mejor, a sentirse tonto en definitiva, que nos va a perpetuar en la mediocridad, le he dicho a un niño que ha venido a enseñarme su coche rojo de juguete.
Se empieza diciendo que el tiempo nos ha dado una tregua y se acaba por llamar contienda al amor. Estoy cansado de estar en guardia por cualquier cosa. Quiero despreocuparme, ensimismarme en mis asuntos, ser un crápula.
Que vengan todos los coches en dirección contraria no te convierte en un kamikaze, sin embargo, hay que decidir si dar media vuelta o seguir hacia adelante y atenerse a las consecuencias. Me da miedo ser el último que pierda la cabeza. Qué soledad mala esa.
Suelo ir con las manos en los bolsillos porque no hay nada que debilite más una causa que el éxito.
Siempre a una distancia incómoda de mi objetivo para mantener viva la ilusión y preservar la imposibilidad total de alcanzarlo.
Parece una tontería pero son muchas las tonterías.
Me uno, ¡felicidades!
Se hará lo que se pueda.
Me encantaría ir.