Noches mitológicas #8: Ella debía morir, por la arrogancia y maldad de su padre. Sacrificio de Ifigenia, de Sébastien Bourdon #Mito
Noches mitológicas #8: Ella debía morir, por la arrogancia y maldad de su padre. Sacrificio de Ifigenia, de Sébastien Bourdon #Mito
Noches mitológicas #7: Contempló su reflejo en el agua, para después ahogarse. Narciso de Caravaggio#Mito
Noches mitológicas #6: Y lo acompañó hasta el último momento, a pesar de todas las desgracias que causó y causará. Loki y Sigyn, de Marten Skil Winge #Mito
Noches mitológicas #5: Debes tener cuidado, pues su hermosura es peligrosa. Rusalki, de Iván Kramskoi
En fin, la Edad Media tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas, como toda época. No sólo hay que quedarse en lo negativo, sino pensar en general, en las catedrales, los castillos, las universidades o nuestra lengua.
Incluso en el conocimiento de las leyes de la física como el movimiento de los objetos en caída libre. Se diseñaron grandes inventos que ayudaron a la evolución de la humanidad, como la brújula, la imprenta, los molinos de agua...
Como en toda época hubo avances científicos, apoyándose en los antiguos griegos hubo grandes progresos en el campo de la medicina (especialmente los árabes), matemáticas, astronomía o botánica.
El latín estaba presente en la Iglesia y las universidades, aunque va cambiando en los hablantes. En los textos subyace una pluralidad lingüística, vista en los romances castellanos, asturleoneses, gallego-portugueses, mozárabes (jarchas), catalanes, vascos...
Floreció el Amor Cortés, las epopeyas, las novelas de caballerías o el teatro... Muchas obras son anónimas porque pertenecen a una colectividad, no a una persona. En definitiva, se contribuyó al desarrollo de la Cultura.
Por otro lado la literatura medieval es amplia y variada. Además de los textos religiosos, se tradujeron a lengua romance escritos latinos y clásicos, se transcribieron tradiciones orales. Los trovadores, juglares y bardos fueron protagonistas.
La mayor parte de la población apenas sabía escribir y leer, por lo que el arte tenía funciones pedagógicas a través de las imágenes.
No era belleza, sino que tenia tintes más religiosos (ofrendas a Dios, a los Santos...) siendo la intermediaria entre el mundo sobrenatural y humano.
El Arte en la Edad Media no tenía el mismo concepto que en Grecia y Roma (aunque absorbe su influencia decorativa especialmente en la arquitectura).
El pensamiento filosófico está muy presente a lo largo de la Edad Media. La Escolástica (intenta descubrir la Verdad filosófica a través de la Dialéctica bajo la Fe y Razón) se hizo predominante dando lugar a intensos debates.
Los monasterios eran depositarios de la cultura intelectual, y también las escuelas catedralicias. Pronto surgieron las universidades donde se estudiaban las siete Artes Liberales (Trivium et Quadrivium).
El Camino de Santiago no sólo era un lugar sagrado, sino que era transmisión de cultura, de entrada de nuevas personas y nuevos gustos.
En el aspecto cultural, la Edad Media trajo consigo, sobre todo a partir del siglo X, grandes manifestaciones artísticas y culturales. El crecimiento de las ciudades y el comercio movilizó a personas e ideas.
Se necesitaban personas preparadas en Leyes, tanto en las ciudades como en los propios reinos con el objetivo de conseguir uniformidad jurídica y ejercer justicia. Tenemos como ejemplo Las Partidas de Alfonso X.
El comercio, las operaciones de dinero, el control de los impuestos, la seguridad en las calles y en los caminos requeria cada vez mayor grado de instrucción.
Conllevó a que se abrieran más rutas comerciales, así como el nacimiento de las ferias, mercados... y corporaciones de artesanos de un mismo oficio, los gremios.
Con este caldo de cultivo fue normal que aumentara el comercio, la seguridad en los caminos, en los mares, ordenamientos jurídicos, excedente de productos, gente que vivía de estos negocios...
La sociedad no estaba dividida en tres estamentos estáticos y cerrados (nobleza, clero y tercer estado) como nos enseñaron en el colegio. Existían clases sociales dinámicas, especialmente con el crecimiento de las ciudades y el nacimiento de la burguesía y los mercaderes.
Se justifica el aumento demográfico con la disminución de las guerras, de la estabilidad política, de la mejora en las condiciones alimentarias derivadas del incremento de la producción agrícola (rotación de cultivos, sistemas de regadío, arados pesados, molinos hidráulicos).
Se instauró un régimen feudal (sistema basado en lazos de obediencia y servicio a cambio de protección y manutención, entre hombres libres, uno más poderoso que otro), reduciendo considerablemente la esclavitud.
En el período bajomedieval la Guerra de los Cien Años, que realmente duró 116, fue más bien una serie de choques diplomáticos y territoriales entre Francia e Inglaterra. Breves campañas bélicas y muchas treguas.
Esa “guerra” podía verse en forma de razzias, invasiones o las famosas Cruzadas (que deberían tener un capitulo aparte), especialmente en la Alta Edad Media.
No cabe duda que hay guerra en el Medievo, pues es un elemento cotidiano de la humanidad, para proteger los recursos o luchar por otros nuevos. Estamos en el siglo XXI y aún existen conflictos armados.
Siempre se habla de luchas religiosas, herejías, invasiones, conquistas, reconquistas, torturas, hambre, enfermedades... Que lamentablemente en todos los lugares y épocas existieron.
¿Qué existiese una fractura en la Historia? Los Renacentistas pensaron que si y parece que esa mentalidad sigue presente.
¿Esto significa que durante un milenio la población sólo sufrió guerras y epidemias? Por supuesto que no. ¿Qué la creación artística, literaria y en general cultural, cayese en declive? Tampoco.